Antes de terminar el curso se mezclan muchas emociones. Por una parte, los recuerdos de todos los grandes momentos que hemos vivido juntos. Por otra, la satisfacción de haber logrado algo muy especial: formar una auténtica compañía de ópera con nuestros alumnos y alumnas de 4ºA. Y también, cómo no, un poco de tristeza, porque este proyecto ha sido tan emocionante y enriquecedor que desearíamos que no se acabara nunca.

A lo largo del curso, 4ºA ha participado en el proyecto LOVA (La Ópera, un Vehículo de Aprendizaje), en el que el alumnado ha sido el auténtico protagonista.

En el primer trimestre, hicimos muchos retos y dinámicas `para conocernos, aceptarnos y unirnos más.

Para saber que profesión elegir, vinieron a ayudarnos: Eva, Cristina y Beatriz.

En el Segundo trimestre trabajamos por profesiones  con ayuda de familias implicadas y la guía de Juan e Isabel.

Y en el tercer trimestre fue la puesta en escena. Todo estaba preparado y ensayado para el gran día: 29 de mayo.

Se pusieron algo nerviosos cuando vieron entrar a sus compañeros de 5º y 6º. Un público exigente, como dicen ellos. Pero luego se sintieron muy bien cuando les felicitaron por su puesta en escena y su trabajo bien hecho.

Por la tarde con las familias, había más confianza. Los nervios fueron desapareciendo para disfrutar en el escenario. Ellos lo describen como: “Lo hacíamos y lo hacíamos muy bien”

Ellos y ellas han creado desde cero una ópera original, con todo lo que eso implica: idea, guion, escenografía, música, interpretación, vestuario, comunicación… Cada uno ha encontrado su lugar, y todos han trabajado con esfuerzo, creatividad y compromiso.

El resultado ha sido “Un viaje que nadie se imaginaba”, una ópera con un mensaje claro y necesario:
“El mundo es nuestra casa y la tenemos que cuidar. El cambio climático existe.”

Estoy muy orgullosa de “mis chicos”. Siempre dispuestos a colaborar, han demostrado lo que se puede lograr cuando se trabaja con ilusión, respeto y en equipo. Gracias a cada uno por hacer de este viaje algo inolvidable.
Y ahora que el telón baja…
Sabemos que hay que despedirse.
Nos quedan los recuerdos.
Nos queda la ilusión.
Nos queda la satisfacción
del trabajo bien hecho.
Nos queda la imaginación
para soñar con un mundo:
living on the peace.

En los camerinos gritamos al terminar:
¡Lo hemos conseguido! ¡Bien! ¡Vamos!

Profe Isabel

Por último, os dejamos el RAP que compusimos para nuestra obra: